¿Increíble como terminaron las cosas no? Nunca pensé que tu y yo terminaríamos insultándonos y peleados, después de tantas veces que nos dijimos te amo. A veces de verdad dudo sobre tu cariño, si me querías ¿por que me lastimaste tanto? ¿Era necesario? ¿De verdad te dolió terminar? Muchas veces me pierdo en los recuerdos de las pocas veces que nos vimos, y mi corazón se acelera al recordar cuando me abrazabas, cuando me besabas, cuando me decías te amo; y cuando sonrío como una tonta en la oscuridad de mi cuarto. Recordar tus ultimas palabras es lo único que me baja de mi nube
Dices que nunca te importe, que nunca fuiste fiel, que no soportabas verme... Si todo eso es cierto, ¿por qué me pedías que fuera a verte? ¿Por que me pedías ser tu novia? No puedo quejarme de nada de esto, yo mentí ese día, quizás, de alguna manera me merezco este sufrimiento
Dices que nunca te importe, que nunca fuiste fiel, que no soportabas verme... Si todo eso es cierto, ¿por qué me pedías que fuera a verte? ¿Por que me pedías ser tu novia? No puedo quejarme de nada de esto, yo mentí ese día, quizás, de alguna manera me merezco este sufrimiento
Han pasado casi cuatro meses y apenas nos hemos dirigido la palabra, nunca imaginé que terminaríamos así; quizás si hubiera sido más madura, todo sería diferente. Todavía tengo tu mirada y tu voz en mi cabeza, quizás nunca las borre, quizás sea lo único que me quede de ti.
Cuando recuerdo todo lo que pasamos juntos no puedo
evitar llorar, y en cada lágrima va la tristeza, el dolor y la nostalgia que
tengo dentro, y que mi corazón sufre a cada instante. Nunca pensé enamorarme
así, tan pura y tiernamente, mi relación contigo era lo que menos estaba en mis
planes; sin embargo, al recordar lo feliz que fui, solo puedo agradecerle al cielo
que te haya puesto en mi camino.
Quizás nunca me quisiste, y si es así, pobre de ti,
porque eres capaz de poner en tus labios un sentimiento que no empuja a tu
corazón a seguir latiendo; quizás yo también te mentí, y quizás llegue a
lastimarte con mis palabras, pero nunca lo hubiera hecho sin tus provocaciones
e insultos.
Supongo que tú y yo no estábamos destinados a estar
juntos, pero por lo menos pude amarte y entregarte mi corazón, algo que aún
hago, a pesar de todo el dolor que me has hecho sentir.
A la final nada de esto importa, porque yo sigo
sufriendo por ti, y tú sigues feliz por el mundo. Seguro ya ni te recuerdas de
nuestros momentos juntos, y es una lástima, porque nadie te va a amar tan
puramente como yo, y nadie, jamás, se esforzará tanto en hacerte feliz como yo.
Esta carta no cambiará nada, pero al menos mis
sentimientos por ti pasaran a la historia, y mis palabras harán compañía a
cualquiera que se sienta igual. A veces, y la gran mayoría de las veces, el
amor no es tan hermoso y simple como lo pintan.
Siempre tuya.
Genevieve.
Vettel Lesser
No hay comentarios:
Publicar un comentario