Increíble, increíble es escuchar... Me paro de mi cama, con los ojos cerrados, doy un suspiro mas allá de la realidad, sonrió y digo -Solo escuchare.
Agarro mis audífonos, y mi PC, me siento simplemente en el balcón de mi casa, y en ese pequeño y grato momento empiezo a escuchar algo mas allá que la música, algo que llamaría ¡magia!
Escucho como esas melodías invaden no solo mis oídos sino algo mas puro... Mi alma, y mis sentimientos mas ocultos en mi interior. Justo ahí cierro los ojos, pongo mi frente hacia el cielo, sonrió y cae una lagrima por mi mejilla, recordando algo imprescindible; que eso es lo que amo.
Escucho como en ese momento el bombo se compagina con los latidos de mi corazón, como la voz de esa chica me hace volar a un lugar que no tiene ninguna explicación, como esas notas son gotas de lluvia y color, como esos aplausos le dan un toque de felicidad al momento, como ese sonido electrónico, dance y house le da un escalofrió a cada rincón de mi cuerpo, y simplemente como una canción llega mas allá de cualquier cosa, mas allá que la magia, mas allá que el amor, mas allá que la tristeza y mas allá que el secreto, que ese secreto.
Escucho como el piano puede entrar en cualquier genero sin importar el cual sea, escucho como la guitarra crea más de 1000 sonido, solo con el fin de llegar a los lugares mas incógnitos de mi mente, sentir y ver como es un rió de notas y ritmo, escucho como la batería da ese toque de presencia y locura en si; escucho el bombo marcha a negra, el redoblante entra con sus tresillos y semicorcheas, y el hi.hat entra con un sonido especial y tan singular, escucho como la voces de esa hermosas melodías son de ángeles, y de alguna forma me imagino bailando y saltando cuando escucho esa canción , sin embargo aunque no lo exprese mi mente hace miles de locuras mientras las oigo.
En ese pequeño instante me doy cuenta en algo en ¡Particular!. Solo me paro del suelo, me quito mis audífonos miro al universo y abro mi mente a esos sonidos, esos sonidos que nos rodean mi ámbito y los ámbitos de los demás, escucho como el viento choca con las hojas de un árbol, como el autobús despliega su sonido, escucho como las aves vuelan sin parar y refleja su canto a cada persona existente, escucho los pasos de las personas, escucho sonidos particulares como el sonido de un par de llaves, escucho como el papel de un chocolate es arrugado, escucho el sonido rechinador de una puerta, escucho como mi abuela baja las escaleras, escucho cada genero de música que escuchan las personas en mi Urb., escucho aplausos mas allá de tales cosas, escucho el sonido de un gancho de ropa, y de la puerta de un armario, escucho como chicos corren y gritan de felicidad, escucho un ventilador haciendo tantas revoluciones como se pueda, escucho el padre regañando a su hijo, escucho los besos de un par de enamorados, escucho el Te amo de una madre a su hijo, escucho un piano muy lejano de mi, escucho las risas de los jóvenes, escucho una botella rodando, escucho el sonido de una cámara, escucho el latido de mi corazón escucho como la tierra gira, escucho como las estrellas fugases van de un lado a otro, escucho el sonido de cada planeta, escucho el sonido del sol, pero... escucho un sonido que me causo algo inimaginable, el sonido de la vida, de mi felicidad, de algo profundo y muy encantador, y que de alguna forma jamas tendrá ninguna explicación. Miro anonado en el hermoso atardecer, y veo como las nubes forman un presagio, el como hay miles de pigmentos en ellos, doy un pequeña carcajada mientras agacho la cabeza, y digo -A escuchar, a escucharla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario